domingo, 22 de noviembre de 2015

Hombres muertos que caminan (80)


_la ironía
Si no quiere vivir, es que se ha muerto.

Morirse no puede ser tan malo.

Vale que la situación presenta algún que otro inconveniente. El principal: ignorar qué va a pasar contigo, perder el poder sobre todo, sobre ti mismo. Quiero decir que no sabes a dónde vas, ni por, ni para qué, si estará oscuro, si oirás algo o si será como desenchufar una lavadora.
Lo secundario: que otros decidan tu vestuario y tus flores.

Por eso es mejor preverlo todo. Un par de gomas amarrando las extremidades para controlar esfínteres, los dientes bien cepillados, las piernas rasuradas y el triangulito bien hechito. Que te encuentren con el sobaco depilado y sin agujeros vergonzosos en los calcetines, para evitar comentarios insolentes.
Regalarles una muerte limpia, decente, elegante... como si no lo fuese. Para que le pierdan el respeto y no se echen atrás, cuando les llegue la hora.

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