miércoles, 20 de septiembre de 2023

Café café

Foto: Elena Dean @bicodepulga

No aguanto la vida sin él. Qué sería de nosotros esas mañanas en que sólo te despiertas de verdad metiéndote palillos bajo las uñas o tomándote un café cargado. Ni siquiera tiene que estar muy bueno. El que hace la máquina que tenemos en el trabajo también puede ser perfecto. Es todo cuestión de enfoque. Y en estos casos, actitud, toda. Tomar varios cafés al día es mi religión, mi dosis de estimulación necesaria sin llegar a la taquicardia, al ataque de ansiedad. Yo de eso, nada. Ni siquiera me da el pasmo cuando sintonizan de nuevo fútbol en la cafetería. Me pongo los cascos y a deleitarme con mi tacita de oro negro. Hay mucho hacia donde mirar. A la señora que viene acompañada por su nieta, que parece y puede que sea una modelo. Al chino que todos los días hace una apuesta en la máquina. Al señor del implante coclear que lee el periódico mientras espera a una mujer, tal vez amiga, tal vez hermana, que lo acompaña a tomarse una caña. Al chico bronceado que se sienta en la barra y rechaza los pinchos. Al señor del bastón y el perrito, que siempre comenta a los camareros, muy majos, que la vida era mejor antes. Porque era más joven. De todas las propiedades beneficiosas que tiene el café, me quedo con la de que ayuda a mantener el cuerpo activo. Creo que sin él yo sería una morsa varada a la hora de la siesta, un parásito, una tuerca sin valor. Pero no. Varias tazas de este potente antioxidante y ya me puedo enfrentar a casi cualquier cosa. Así que ataca vida, que voy a responder. Con mis lágrimas de cafeína.


viernes, 15 de septiembre de 2023

Breve tratado sobre la estupidez humana

 "...la persona cultivada y sensata sabe que estas certezas, por evidentes que nos puedan parecer, no las hemos descubierto nosotros, sino que alguien nos las ha enseñado. Son el fruto de largos años de pensamiento, y durante mucho tiempo muchos hombres muy inteligentes no las consideraron tan incontestables. La mayoría de quienes las tenemos por tales no es gracias a nuestra clarividencia mental, sino por haber nacido en la época y en el lugar que hemos nacido."

                                   Ricardo Moreno Castillo

                                   Fórcola Ediciones

viernes, 8 de septiembre de 2023

Alecrín


Foto: Elena Dean @bicodepulga

La vida no es un camino de rosas. Te lo dicen y te lo repiten mil veces y tú que sí, que si es maravillosa, que si es un regalo, que si tal y que si cual. Te lo crees mientras eres joven, hasta que empiezan a llover las primeras hostias. Incluso esa que no veías venir. Qué puta mierda. La venda se cae de los ojos y ahora toca caminar descalza por el desierto, por supuesto, sin cantimplora. Ya lloverá, te consuelas, aferrándote a un último atisbo de esperanza. Eres idiota y optimista, qué se le va a hacer. Pero las cosas se tuercen y con ellas tu percepción de las mismas. A partir de una edad todo es un drama, un foso oscuro, una red flag. Jugueteas con la idea de la muerte, con abandonar, total, todo esto para qué. Pero te puede la curiosidad, el déjalo para mañana, ya lo harás. Y llega el momento alecrín, que es el presente, cuando miras alrededor y ves todo campo. Un campo de tojos. Y en él, brotando, sus florecillas. En medio de tanta espina. Brotando para aportar belleza y alegría, para que las observes y las disfrutes. Brotando para recordarnos que no todo lastima. Que son suaves y pequeñas, como ese acontecimiento que a veces llega inesperadamente y nos susurra que continuemos, que hay muchos más, que los busquemos entre aquello que nos daña y nos perjudica. Así que, hoy, apostemos todo al amarillo, a la vida, al alecrín. Claro que sí.

lunes, 28 de agosto de 2023

Isto SI é un home. Unha mirada masculina contra o patriarcado.

 "A miña nai non entrou en ningunha daquelas tabernas do barrio na vida, e iso que era unha muller traballadora no mercado, como xa dixen, e unha muller afouta, pero alí ela non entraba. Porque aquel territorio era dos homes. E as mulleres do meu barrio, que non eran señoritas, senón que traballaban dende primeiras horas da mañá ata as tantas e enzoufaban as mans coma os homes empuñando machados, coitelos perigosísimos, andaban a correr, sen sacar o mandil de traballo, para ir á cociña e fritir uns bistés que meterlle na boca aos fillos e ao marido porque unha señora da súa casa tenlle o xantar listo ao seu home, que vén canso e, probablemente cabreado a saber por que."

                                                        Francisco Castro

                                                        Editorial Galaxia

martes, 22 de agosto de 2023

Polidipsia

Foto: Elena Dean @bicodepulga

La Tierra tiene sed, una sed excesiva. A nosotros nos da igual, claro, con tal de abrir el grifo y que salga agua, qué nos importa el resto. Yo riego mis aguacates y me la sudan tus tomateras. Yo lleno mi piscina y humedezco mi campo de golf. Luego ya se verá. No nos pongamos tiquismiquis, que hay recursos para todos. O no. Pero qué coño, esto es un sálvese quien pueda. Que se seca una laguna, "bah, chorradas". Que nos cortan el agua ocho horas a la jornada, "coño, pues parece que la cosa iba en serio". Desperdiciar cada gota sin control es como tirar basura al suelo, un acto incívico y pernicioso. Una soberana gilipollez. Pero lo seguimos haciendo, porque nos creemos los reyes y amos. La Tierra avisa y le respondemos que es plana. Sube la temperatura, pues ya compraremos un abanico que ponga "puto calor". No vamos a protestar, no vamos a pedir que arreglen esa tubería que lleva meses vertiendo agua, no vamos a exigir que alguien, desde su puesto de poder, tome decisiones. Porque somos radicales, pero radicales de sillón. Subimos la foto a la red y ya está. A seguir dejando botellas de plástico en los pantanos. Que ya se desintegrarán. Que ya nos desintegraremos todos. 

miércoles, 16 de agosto de 2023

El arte de sobrevivir

 "Conviene que intentemos conseguir ver lo que poseemos de la misma manera que lo veríamos si nos fuese arrebatado: sea lo que sea, propiedad, salud, amigos, amante, mujer e hijo, la mayoría de las veces apreciamos su valor solo cuando lo hemos perdido. Si lo logramos, entonces, primero, su posesión real nos hará de inmediato más felices y segundo, trataremos de todas las maneras de prevenir la pérdida, no arriesgaremos nuestra propiedad, no irritaremos a los amigos, no pondremos a prueba la fidelidad de las mujeres, velaremos por la salud de los hijos, etc. Ante la vista de todo lo que tenemos, nos preguntamos <¿Cómo sería si lo tuviera?> y así se nos hace evidente nuestra carencia. Pero en lugar de eso, lo que deberíamos hacer es preguntarnos a menudo ante aquello que poseemos <¿Cómo sería si lo perdiera?>.


                                                      Arthur Schopenhauer

                                                      Herder Editorial

martes, 8 de agosto de 2023

Las manos amigas

Foto: Elena Dean @bicodepulga


Es viejo el dicho de que la familia te toca y los amigos se eligen. Parece sencillo, y a veces lo es, encontrar manos que te acaricien, que te cuiden, que te calmen, que te sostengan, que te ayuden, que te quieran, que te acepten. Pero no debemos considerarlo un regalo, sino una tarea. La de responder con más amistad a la amistad. Escuchar, abrazar, prestar atención. Recordarles que estás ahí, a esas manos tan llenas de vida, tan geniales, tan Tan. Manos que a veces, se tocan los brazos, la barriga y el corazón. Manos poderosas de amiga que se sabe querida, que hoy cumple años y a la que deseo un recorrido sin fin. Cerca de mí.
Feliz día, Elena. Feliz vida.

viernes, 28 de julio de 2023

Memorias de abajo

 "Entonces apareció Max con Peggy, y ya seguimos siempre juntos todos. Era algo extraño estar con los hijos de todo el mundo, los exmaridos y las exesposas (allí estaba Laurence Vail, anterior marido de Peggy Guggenheim, con la nueva esposa, Kay Boyle). Me parecía muy mal que Max estuviera con Peggy. Yo sabía que no la amaba, y aún conservo la vena puritana de considerar que no se debe estar con alguien a quien no se ama. Pero Peggy se ha maleado mucho. Era una persona bastante noble, generosa, y jamás se mostró desagradable. Se ofreció a pagar mi avión a Nueva York, a fin de que pudiera irme con ellos. Pero no quise. Estaba con Renato. Finalmente fuimos en barco a Nueva york, donde permanecí casi un año, hasta que nos marchamos a México.

Esa es la historia."

                                 Leonora Carrington

                                 Alpha Decay