Me acuerdo de un colgante de oro que me regaló mi tío, que es una plaquita con un cangrejo, símbolo de cáncer, mi signo zodiacal.
Me acuerdo que la marca de nuestra primera nevera era Corberó.
Me acuerdo de un paragüas gris que tuve cuando iba a la universidad, que tenía un bolsillo.
Me acuerdo de caerme, con 5 años, saltando una piedra y romperme el brazo derecho. De cómo me llevaron un largo trayecto desde la finca hasta el coche en el regazo. Y de lo frío que estaba el yeso que me pusieron.
Me acuerdo de oír a mi abuela pedir a Dios que se la llevase cuanto antes.
Me acuerdo de haber probado la sangre de mi menstruación.
Me acuerdo de los tirones de pelo que me daba mi madre al peinarme cuando era niña y se me enredaba la melena.
Me acuerdo de las matrículas de los coches que tuvo mi padre.