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lunes, 9 de diciembre de 2024

Me acuerdo (49)

Me acuerdo de quien me hizo sentir mal innecesariamente.

Me acuerdo de la frase de Bukowski: "encuentra lo que amas y deja que te mate".

Me acuerdo del perro de mis abuelos, cruce de Schnauzer gigante y llamado Klaus, al que mi abuelo solía llamar Landruf.

Me acuerdo de los protagonistas de los cuentos de los libros de texto de lengua, que eran Borja y su amigo Pancete (un oso de peluche).

Me acuerdo de haber visto muchas telenovelas.

Me acuerdo de haber leído muchos libros, pensando que son muy pocos comparado con todo lo que me queda por leer.

Me acuerdo de no saber ubicar las Islas Canarias en el mapa, al pensar que tendrían que estar mucho más cerca de la Península de lo que en realidad están.

Me acuerdo de mi dibujo favorito de Juanjo Sáez, que se llama 'La vida' y que es un hombre que va en una barca hacia unas cataratas y dice "ahora que me lo estaba pasando bien".


lunes, 5 de febrero de 2024

Me acuerdo (5)

Me acuerdo de haber comprado, a mi pesar, dos edredones rosas para las camas gemelas de casa de mis padres.

Me acuerdo de lo que me gustan los chicharrones del Dos Puertas

Me acuerdo de haber visto muchas telenovelas.

Me acuerdo de caminar por una avenida hacia el hospital, sintiéndome sola y desamparada, la madrugada que intubaron a mi madre y le indujeron un coma.

Me acuerdo de beber agua del grifo del taller de encuadernación mientras mi compañera de trabajo me advertía de que eso me iba a matar.

Me acuerdo de no sentir deseo alguno por mi pareja.

Me acuerdo de quitarle las pegatinas a las mandarinas y pegármelas como si fueran uñas largas pintadas.

Me acuerdo del camino a la playa con mis padres, mi hermano y un amigo escuchando un cassette de Modern Talking, en el coche.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Hombres muertos que caminan (90)


_el cáncer
Vivimos esta vida como si llevásemos otra en la maleta.

Cuando la muerte quiere imponerse, tratas de vencerla. Y darse de narices contra un diagnóstico, te empuja a luchar por la vida.
Antes, ni me preocupaba por la salud. La tenía. Tiraba para adelante, nada me frenaba. Pero cuando menos lo esperaba, sucedió. Llegó el primer aviso de muerte y sacudió las emociones a su antojo. Daba vueltas en mi cabeza, cubriéndome de calvas, llenándola de tristeza. Yo ocultaba la pena con pañuelos de colores y pensaba en ella como se piensa en la vida, con la resignación y la indiferencia del que quiere vencer.
Y vencí.
Le gano cada día en que me levanto de la silla, cuando me ordena que me tumbe en el sofá. Y lloro cuando hay que reír. Y río cuando quiero llorar. Y no canto, porque no soy de esas.
Pero me niego a dejarme morir, porque ahora sí que no me da la puta gana.

lunes, 26 de octubre de 2015

Hombres muertos que caminan (53)


el silencio_
Si salgo corriendo, tú me agarras por el cuello.
Y si no te escucho ¡grita!
Si te tiendo la mano, tú agarra todo el brazo.
Y si quieres más, pues ¡grita!

     A veces les doy la espalda y no quiero que vuelvan. Quiero que dejen de insistir. De llamarme. De fingir que me necesitan. No se dan cuenta de que me hacen daño y que busco la manera de devolvérselo, aunque tal vez no lo merezcan.
Hacen lo posible por entenderme, por seguir a mi lado cuando me convierto en una ostra, cuando dejo de comprenderlo todo y me sumerjo en lo más profundo para encontrar la fuerza que me saque de nuevo a la superficie, que me ayude a defenderme ante la realidad.
A veces los odio porque no comprenden nada, porque no me arrancan de mi propio destierro, porque no me regresan con ellos, porque no me enseñan a vivir. Pero ese odio no nace más que del amor que les tengo, a su respeto, a su silencio, a los forzados apartes a los que los obligo a someterse, a su persistencia cada vez menor. Los quiero pero me hacen daño, porque yo misma me lo hago al quererlos. Y los culpo, cuando esa culpa se aloja en mí. Pero los quiero, siempre, siempre, siempre los quiero, aunque ese sentimiento me derribe y conmigo a ellos, que quizá nunca lleguen a comprender nada.

domingo, 11 de octubre de 2015

Hombres muertos que caminan (38)


_las ciudades
...las ciudades están hechas para matar a la gente.

Todas las ciudades son la misma ciudad. 

Cada árbol, un objetivo más contra el que empotrar nuestro coche. 
Asfalto. Aceras de cinco metros. Humo. Atascos. Soledad.

           Demasiado semáforo.


miércoles, 13 de mayo de 2015

Amigurumi


La vida consiste en hacer los deberes, amigurumi, empapar una compresa y morir de amor. Pero por el medio brotan como pelos enquistados oportunidades que son la puta hostia. 
Hay que elegir. 
Una puede dejarse llevar por la tradi, acariciarse el repollito (qué gran palabra) y ver telenovelas. O bien pillar por banda una idea y hacer algo más que jugar al frontón con ella en su cerebro. O sea el tuyo. O sea el mío.
O sea tirao, vamos :).