Sé que en otra vida he sido fumadora empedernida. Y lo intuyo al sentir mi cara de deseo cuando veo las diferentes poses de la gente fumando ante mí, ignorando mi estremecimiento. Es una broma y a la vez verdad, esto que digo. Cuando se aprobó la Ley Antitabaco, pensé sinceramente que el mundo se vendría abajo, que millones de cuerpos explotarían, que arderían los contenedores y las calles. Pero nada. Rien de rien. La gente se acostumbró a ello como nos acostumbramos a la corrupción, a la guerra y a la calle de las putas. La mitad de la población, feliz porque su pelo ya nunca más olería a tabaco al salir de un bar. La otra mitad, sencillamente claudicó. Hay algo de chulería, de superioridad, de sensación de haber ido y estar de vuelta, en esta cosa del fumar. Eso es lo que me gusta, claro y no que cause impotencia, como especifican ahora las cajetillas. Fumar te da un aura de misterio, te coloca en un lugar específico y te cataloga, como mínimo, como nuevo rico. Pero el precio es lo de menos. Lo que importa es a dónde te conduce cada calada, dónde te sitúa, a dónde te lleva. Alguna vez he ido al estanco del Calvario a comprar Golden Virginia y lo he liado mientras escribía en mi portátil. Como se ha hecho siempre. Buscando la inspiración. Pero nada. Alguna vez le he encendido un cigarro a alguna amiga fumadora mientras ella conducía y me decía: "qué estilazo." No me extraña. Sé que lo he hecho otras veces. Sé que se me da bien. Con todo y con eso, la educación que he recibido me ha marcado e impedido que fume. Pero admito que nada me gustaría más, como acto de rebeldía, que mandar a la mierda al Estado y a mis queridos padres y ponerme a tragar humo como una condenada. Así que al tiempo.
No me libro ni lo intento :)
De cómo voy a intentarlo para tal vez, no conseguirlo.
lunes, 22 de junio de 2026
Mi barrio. El estanco.
lunes, 15 de junio de 2026
Fotografía (12). Fran Vicente Navarro.
lunes, 8 de junio de 2026
No se van a ordenar solas las cosas
"El sexo con Daniel es el mejor de mi vida y esa es la razón. Hay muchísima gente en nuestra cama y todos somos nosotros dos, una auténtica orgía cada noche."
lunes, 1 de junio de 2026
Fotografía (11). Fran Vicente Navarro.
lunes, 25 de mayo de 2026
Mi barrio. Los libros.
Nunca he vivido tan cerca de una biblioteca ni de una librería y este es un hecho que me conduce a ser, un tanto más feliz que antes. Los libros han constituido el mayor soporte vital que he tenido en mis 46 años de existencia. Son el familiar que no te juzga, el amigo que no falla, el amante generoso, el objeto de valor incalculable. No hay nada que no mejore dentro de ti cuando lees algo que te apasiona, que te enseña, que te ayuda a entender y a procesar la vida. No hay nada que no se expanda cuando visitas una biblioteca, llena de silencio y de respuestas, de sabiduría y de placer. En el entorno en el que vivo hay una, la Biblioteca Xosé Neira Vilas, espacio acogedor y luminoso, repleto de prensa, libros y pelis, con un hueco reservado a lo infantil. También varias librerías, pero a una de ellas -la de libros de segunda mano- la hemos dejado echar el cierre. Puede que no falten las ganas de leer, pero sí el dinero, que en los últimos tiempos se destina a pagar el alquiler y la comida, desamparando a todo lo demás. Aunque a veces un libro sea tan necesario como un plato de paella. Porque te entretiene, te hace pensar, te ayuda a fantasear, te hace compañía y en ocasiones, te salva. Por eso siempre hay que tener alguno a mano, varios en la mochila y muchos allí donde vivamos. Recordemos, si no, el famoso y eficaz dicho popular moderno: "si vas a su casa y no tiene libros, no te l@ folles."
lunes, 18 de mayo de 2026
Fotografía (10). Fran Vicente Navarro.
lunes, 11 de mayo de 2026
El cuaderno gris
"¿Libros? Nunca he leído ninguno... ¿Es que no tenemos bastantes problemas?- dijo Pardal con una cara triste, estirada, el ojo cargado de densidad humana, canino, aterciopelado."



