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lunes, 30 de septiembre de 2024

Me acuerdo (39)

Me acuerdo que en mi primera clase de encuadernación, tuve que salir varias veces del aula a tumbarme en el suelo del pasillo y poner los pies en alto para no desmayarme. Al acabar la clase, le pedí disculpas al profesor explicándole que a veces, me pasa (me desmayo sin más).

Me acuerdo de haber invitado a café a alguna gente que no se lo merece.

Me acuerdo de que, antes de que cerrasen una cafetería definitivamente, el camarero me regaló uno de los ceniceros, que me gustaban mucho.

Me acuerdo de haber hecho la Porla.

Me acuerdo de cuando era niña y quería ser mayor.

Me acuerdo que estaba en uno de los recreos del instituto cuando escuché que Antonio Flores había muerto.

Me acuerdo de un concierto de Antonio Vega en el que, por presencia física parecía que se iba a morir, pero en el que afinó perfectamente.

Me acuerdo de Isabel Coixet recomendando el primer disco de Adele, cuando esta aún no era multitudinariamente conocida.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Café café

Foto: Elena Dean @bicodepulga

No aguanto la vida sin él. Qué sería de nosotros esas mañanas en que sólo te despiertas de verdad metiéndote palillos bajo las uñas o tomándote un café cargado. Ni siquiera tiene que estar muy bueno. El que hace la máquina que tenemos en el trabajo también puede ser perfecto. Es todo cuestión de enfoque. Y en estos casos, actitud, toda. Tomar varios cafés al día es mi religión, mi dosis de estimulación necesaria sin llegar a la taquicardia, al ataque de ansiedad. Yo de eso, nada. Ni siquiera me da el pasmo cuando sintonizan de nuevo fútbol en la cafetería. Me pongo los cascos y a deleitarme con mi tacita de oro negro. Hay mucho hacia donde mirar. A la señora que viene acompañada por su nieta, que parece y puede que sea una modelo. Al chino que todos los días hace una apuesta en la máquina. Al señor del implante coclear que lee el periódico mientras espera a una mujer, tal vez amiga, tal vez hermana, que lo acompaña a tomarse una caña. Al chico bronceado que se sienta en la barra y rechaza los pinchos. Al señor del bastón y el perrito, que siempre comenta a los camareros, muy majos, que la vida era mejor antes. Porque era más joven. De todas las propiedades beneficiosas que tiene el café, me quedo con la de que ayuda a mantener el cuerpo activo. Creo que sin él yo sería una morsa varada a la hora de la siesta, un parásito, una tuerca sin valor. Pero no. Varias tazas de este potente antioxidante y ya me puedo enfrentar a casi cualquier cosa. Así que ataca vida, que voy a responder. Con mis lágrimas de cafeína.


sábado, 8 de febrero de 2020

De bares II

"Mientras escucho Qué bien tan mal, de Ojete calor, el hombre de la camisa a rayas entra y se toma un café con un chupito de licor. Se pone las gafas con todo el cuidado y lee el periódico, de delante hacia atrás. A veces está solo y otras llega su mujer, que lo besa pero no se sienta en su misma mesa, sino en otra; también a leer el periódico y a tomar algo. Es un gesto extraño, pero cotidiano. Cuando termina, se levanta y mete unas monedas en la tragaperras. Mira el reloj. Recoge las pérdidas. La despide. Y se va."