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lunes, 30 de diciembre de 2024

Me acuerdo (52)

Me acuerdo de llegar, casi siempre, antes de tiempo a los sitios.

Me acuerdo de un amigo de mis abuelos  que besaba la foto de su mujer, muerta, todas las noches antes de dormir.

Me acuerdo de mi orgasmo más intenso.

Me acuerdo de cuando a los ebanistas les faltaban varios dedos, que la mayoría se cortaban con una máquina muy peligrosa, llamada Tupí.

Me acuerdo del dolor que sentí cuando me picó una faneca en la playa de La Lanzada.

Me acuerdo de cuando mi padre llegaba tarde a casa después de hacer horas extras en el trabajo.

Me acuerdo de trabajar mucho en algo que me gusta.

Me acuerdo de mi mejor recuerdo: el día que mi madre volvió a caminar y a sonreír, tras dos meses ingresada  en la UCI y después de un coma, agarrada a mi hermano, -su hijo favorito-, para no caerse al suelo. Creo que fue el día más feliz de su vida. De la vida que yo he visto.

lunes, 11 de noviembre de 2024

Me acuerdo (45)

Me acuerdo de que se me durmiesen las manos, después de haber trabajado varios días forrando cajas con tela.

Me acuerdo del capítulo de dibujos animados en el que se celebraba el Día Nacional sin Bob Esponja en Fondo de Bikini y de lo cruel que me pareció.

Me acuerdo de la primera vez que fui al teatro, en una salida del colegio, con nuestra profesora Adela.

Me acuerdo de balancearme en una hamaca y ser feliz.

Me acuerdo de plantar cacahuetes y comerlos tal y como salían de la planta, sin tostar.

Me acuerdo de algunas palabras y canciones en francés, que aprendí a los 20 años, cuando viajé a Canadá a visitar a mi familia.

Me acuerdo de tener el pelo largo hasta la cintura.

Me acuerdo de faltar a clase para jugar a las cartas en un bar.

lunes, 2 de septiembre de 2024

Me acuerdo (35)

Me acuerdo de algunos cumpleaños.

Me acuerdo de enviar un paquete lleno de regalitos a una persona querida y hacerla feliz.

Me acuerdo de empezar a leer algunos blogs de madrugada y no poder dejarlos hasta por la mañana.

Me acuerdo de haber escuchado en bucle durante meses Somebody Else, de The 1975, desde que me saltó aleatoriamente en Youtube.

Me acuerdo de haber sido y ser, fan de alguien.

Me acuerdo de algunas palabras bonitas y peculiares.

Me acuerdo de haber comprado un muñeco de amigurumi, que es un niño pelocho que juega al baloncesto.

Me acuerdo de las sonrisas que suben desde el estómago.

lunes, 18 de mayo de 2015

En depósito


Tengo el clásico amigo moderno y el clásico par de tetas de siempre.
A veces llego a casa y me las toco, como mi buen amigo se imagina. Porque hasta los más modernos lo hacen, creedme. Y hasta los más clásicos pares de tetas se dejan tocar, llamémosle rutinaria búsqueda del mundano placer.
Que no son para tanto, le digo cuando las reta con la mirada.
Tampoco para menos, me responde ojiplático. Tampoco para menos.
Y es que a veces, tiene el día tontorrón. Que se recree ;).
Sabes que en cuanto mueras entraré al depósito a tocártelas, ¿no?
Yo me río y me lo imagino. Pues eso espero, la verdad.
Y es que se lo debo. Me ha querido siempre tanto, TANTO, que en alguna ocasión he deseado morirme, sólo para hacerlo feliz :).