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lunes, 23 de diciembre de 2024

Me acuerdo (51)

Me acuerdo de algunos elementos de la tabla periódica.

Me acuerdo de la temporada en que no veía nada de televisión.

Me acuerdo de ir en el coche con mi padre por las mañanas, escuchando a Iñaki Gabilondo.

Me acuerdo del miedo a la muerte que tiene mucha gente de la que conozco.

Me acuerdo del sabor amargo del mate y del lugar donde lo probé por primera vez.

Me acuerdo de haber comprado, y también regalado, algunas obras de arte.

Me acuerdo de haberle encendido varios cigarros a alguien, que me dijo que tenía un estilazo fumando.

Me acuerdo de que mi abuelo, a los dibujos animados, les llamaba monacaquís.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Hartistas

Fotografía: efialtes_fernando gonzález

Tratar de definir el arte con palabras es como intentar ponerle puertas al mar. El crujido que uno siente en su interior cuando algo creado por otro ser humano te define, te identifica o te interroga es mucho más profundo que cualquier explicación que pueda ofrecernos un diccionario de la RAE. El arte es sabio. Y no le ha importado esperar durante siglos a que lo comprendamos, lo admiremos, lo aceptemos y lo integremos en nuestras nuevas formas de vida. La pintura. La fotografía. El cine. La escultura. La música. La arquitectura. La literatura. Constituyen las clásicas maneras que han elegido hombres y mujeres para poder expresar aquello que sienten  y que les estalla por dentro. Sin conocer el resultado de todas esas manifestaciones, nuestra vida sería más pobre, más triste, más vacía y totalmente insignificante. La cultura y el arte contribuyen al conocimiento, al desarrollo de la sensibilidad y el placer estético, a la formación de un criterio propio, al fortalecimiento de la capacidad de pensar. Ignorarlos supone introducirnos en una cueva húmeda y oscura. Sin cerillas, sin antorchas, sin linternas, sin nada. Los artistas lo saben. Y desparraman sus colores, sus palabras, sus sonidos y sus imágenes, para que nos llenemos de luz. Atacarlos presupone cierto grado de ignorancia, de embotamiento, de anhedonia. Los hartistas lo sabemos (no confundir con el movimiento). Solo somos personas individuales, hartas del desprecio hacia aquello que nos complementa, alimenta nuestro espíritu y nos convierte en mejores personas. Personas a las que entristece la apatía social e institucional, la falta de apoyo, la ausencia de ganas. Los hartistas queremos más visitas a museos, presupuesto, butacas llenas, políticos que sepan quién sigue siendo Saramago. Los hartistas no nos rendimos. Y miramos mal al que se ríe de que no se vendan todas las localidades, al que prefiere el brillo del los leds al de los cerebros que escriben un libro, dan un concierto o dirigen una peli de bajo presupuesto. Los hartistas somos luchadores. Y consumidores de arte y de cultura, aquello que contribuye a que nos mantengamos con vida, porque nos aporta conocimiento, ilusión, amplitud de miras y curiosidad. Que nadie venga a decirnos que no sirven para nada. Que nadie intente arrebatarnos la fragilidad.



miércoles, 21 de febrero de 2018

Alicia Martín

"¿Cuándo se dio cuenta de que el libro es ese objeto universal que le permite hablar con y desde cualquier cultura?"

"Leyendo. En los trayectos de casa a la universidad siempre llevaba un libro, y el hecho de cerrarlo y pensar en lo leído es lo que me lleva a pensar en cómo se adapta a la mano que lo sujeta y, a partir de eso, en que hay tantas lecturas de un mismo libro como personas que lo leen y manos que lo manejan. No partí del "libro de artista", entendido como objeto transformador, sino de una concepción del libro autónoma y activa, que lo convierte en un artefacto. Los artefactos son consecuencia de necesidades sociales y culturales, empleados generalmente para extender los límites materiales del cuerpo."
Mujer hoy, nº 979, 13 de enero de 2018

lunes, 19 de febrero de 2018

Joaquín Reyes

"Es muy interesante esta dicotomía que me planteas: arte o dinero", le contesté. "Es la gran duda que atormenta, históricamente, al artista."


en
El no ya lo tienes
El País, Sábado 16 de febrero de 2017