domingo, 22 de febrero de 2026

Mi barrio. La mudanza.

Se abre un pequeño hueco en el horizonte de cada mudanza. Un hueco que llenas de cajas, que a su vez llenas de ropa, de recuerdos, de libros, de todas tus pertenencias de diecisiete años atrás. Y limpias una casa, y a veces hasta lloras recordando lo que dejas en ella mientras escuchas Suzanne, de Leonard Cohen: inocencia, enfermedad y algo de amor. Pero te mueve la ilusión de lo nuevo, del bullicio que sustituirá la calma, de los vendedores de la ONCE y todos los loteros que te ofrecerán nuevas oportunidades de forrarte. La ilusión de volver a la calle en la que viviste hace veinte años, cerca del viejo verde de tu vecino, al lado de una churrería que se llama Manolito, a un piso con galería por el que pagas 200 euros más. La mudanza, que prometía ser terrible y cabrearte, te ha salido por un precio razonable y no te ha agriado el carácter. La mudanza ha renovado tus energías, te ha aportado ganas de vivir y desembalar. Ahora por fin, vuelves a cocinar en casa, donde el café sabe más a café y tomas helado y verduritas, porque tu congelador funciona. Ya no hay cuestas ni escaleras que subir. Sólo una peatonal, llena de vida, esperando a que tú, por fin, decidas vivirla. 

lunes, 9 de febrero de 2026

El infinito en un junco

 "He crecido, pero sigo manteniendo una relación muy narcisista con los libros. Cuando un relato me invade, cuando su lluvia de palabras cala en mí, cuando comprendo de forma casi dolorosa lo que cuenta, cuando tengo la seguridad - íntima, solitaria- de que su autor ha cambiado mi vida, vuelvo a creer que yo, especialmente yo, soy la lectora a quien ese libro andaba buscando. "

                                                               Irene Vallejo

                                                               Ediciones Siruela