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lunes, 18 de noviembre de 2024

Me acuerdo (46)

Me acuerdo de colocarme las cerezas como si fueran pendientes.

Me acuerdo de oír decir a mis abuelas que nunca se maquillaron.

Me acuerdo de haber visto  el 88008 en la administración de loterías y no comprarlo por pensar que jamás tocaría un número así y pese a que el 8 es mi número favorito, el año que fue número del Gordo de Navidad.

Me acuerdo de oír llorar a la niña de mis vecinos, mientras estos gritaban y se daban de hostias en casa, para salir luego, cogidos de la mano, a la calle, después de decirle a la Policía que se metiese en sus asuntos.

Me acuerdo de todos los hombres que me han querido.

Me acuerdo del objeto más caro que me he comprado.

Me acuerdo de haber formado una buena pareja de baile con mi hermano.

Me acuerdo de no tener redes sociales, cuando ya todo el mundo las tenía.


miércoles, 8 de junio de 2022

Echarse flores

Fotografía: efialtes_fernando gonzález


Todos hemos nacido con ese don. Deshojamos la margarita y casi siempre nos sale un me quiero, aunque no me quieran. Somos unos putos egocéntricos, esa es la verdad. Y nos encanta que nos hagan casito, que nos echen flores, que se vuelquen con nosotros. No hay más que ver nuestros muros de Facebook, nuestros perfiles de Instagram, nuestros ridículos bailes en Tik Tok. Suspiramos por un puñado de likes, por un comentario nuevo en nuestro blog. Queremos que nos quieran más que llegar a fin de mes. Deseamos la alabanza, el aplauso, una alfombra roja que pisotear con nuestros taconazos de purpurina. Damos pena. Y nos gusta darla si eso nos aporta otro Me gusta. Qué le vamos a hacer, si no tenemos abuela o la que tenemos, solo sabe repartir hostias. ¡Ah, que tiempos lo de antes! Qué anónimos éramos, qué infelices. Menos mal que las redes sociales han llegado para sacarnos del fango, para hacernos brillar. Ahora al fin somos aquello que siempre quisimos ser. El centro de atención o, lo que es lo mismo, esa abultada piñata que se abre para hacer felices a quienes además de festejarla, la golpean con el palo.