"Prueben a ser una mujer joven con una ortodoxa melenaza, decidan cortarse las crines y emular a Mia Farrow en La semilla del diablo y prepárense para escuchar todo tipo de reproches, muecas, exclamaciones e incómodos silencios. Cada mechón trasquilado parece ser un acto de rebelión. Qué agotador."
en YES, 24 de febrero de 2018