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jueves, 4 de noviembre de 2021

Patas arriba. La escuela del mundo al revés.

Muros:

"Si el voto cambiara algo, sería ilegal". (San Francisco)

"Si los hombres parieran, el aborto sería legal. (Río de Janeiro)

"Al que trabaja, no le queda tiempo para hacer dinero". (Montevideo)

"Hay un país distinto, en algún lugar".

"Dejemos el pesimismo para tiempos mejores". (Bogotá)

martes, 5 de enero de 2016

El libro de los abrazos

"Sí, sí, por lastimado y jodido que uno esté, siempre puede uno encontrar contemporáneos en cualquier lugar del tiempo y compatriotas en cualquier lugar del mundo. Y cada vez que eso ocurre, y mientras eso dura, uno tiene la suerte de sentir que es algo en la infinita soledad del universo: algo más que una ridícula mota de polvo, algo más que un fugaz momentito."

domingo, 4 de octubre de 2015

Hombres muertos que caminan (31)


la miseria_
Aunque sonrían las estadísticas,
se jode la gente.
Algunos viajes te cambian la vida.
Cuando marchas crees que todo lo miserable queda atrás, pero en destino descubres que por ahí tampoco pasó el camión de la basura y que el suelo que pisas está plagado de chicles aplastados.
Ves a la niña de cuatro años medio desnuda, apestosa y piojosa. Abandonada en la calle, sola, con su hermano de meses en el regazo, llorando a moco tendido.
Ves al hombre de sesenta años, traje y corbata. El cartel que cuelga de su cuello durante diez horas. Su primer día de trabajo. Y ya anuncia cortes de pelo a precios increíbles.
   Ves a una mujer que no te ve. Y algunas letras de pintura blanca sobre una caja de cartón: TENGO HAMBRE.
        Ves tu cuenta de correo. La guineana, a la que ya no escribes, te pide condones. Se ha enamorado. Y un embarazo allí, es como una muerte a tres.
        Dejémonos de discursos hipocritillas. Salud y dinero, que todo lo demás, se puede comprar.

Y se compra.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Hombres muertos que caminan (8)

_los vecinos
Visto de cerca, nadie es normal.

Era enérgica, sociable... tendía al buen humor.
Lo que más nos gustaba era que te saludaba, se paraba con los mayores, quiero decir que era bastante educada, porque los jóvenes... pues ya se sabe. Van a lo suyo, a la tontería. Pero esta no.
Son trabajadores, toda la familia, vecinos de siempre y nunca dieron un problema. Ahora están destrozados, pero por la tragedia. Si uno supiera cómo va a morir y cuándo, pues no aparecía, porque salir de casa, tan campante y que te la devuelvan metida en un saco de plástico... pues no hay derecho.
Menos mal que les queda otro, porque un golpe así, no se supera.

Se rumorea que se mató, pero no nos lo creemos. La gente habla por hablar, pero yo digo que no, mi marido igual, es imposible, no era de esas, aunque tampoco sospechamos de nadie. Tuvo que ser algún desconocido, un animal. Estos años se llenó el barrio de extranjeros y bueno, no se puede señalar abiertamente, pero está claro que vienen criados con malas mañas. Ellos no tienen la culpa, pero son de esos países sin ley, siempre en guerra y bueno, yo no soy racista, pero ya se sabe que el que nada tiene, nada teme. Y estos, qué pueden perder...