lunes, 24 de agosto de 2026

Mi barrio. Los bares.

Mientras haya bares es el título del libro más coñero de Juan Tallón -según mi opinión- y una expresión graciosa que me hace compañía. El Calvario, como es natural, también es un barrio de bares. Bares normales, sin más perendengues que una excelente atención y una buena terraza. Ahí es nada. Mi favorita es la del Alaska, en plena peatonal, con vistas a la frutería, a la colchonería y a otras terrazas que siempre están atestadas de gente. Si decido tomarme un café solo y un agua sin gas aquí - especialmente en verano- no es porque el local sea una maravilla, que no lo es, sino porque el tipo que lo lleva por las tardes, merece la pena. Educado, afable, amable, sonriente, agradable y eficaz, me cae además, de puta madre por un gesto inesperado: me saluda cuando me ve por la calle, fuera de sus horas de trabajo. Es esta y ninguna otra gilipollez, la que me fideliza como clienta. Tarada que es una. Por eso decidí pasar ahí la hora del eclipse, pensando que lo sentiría, pero no lo vería. Ya ves tú. Tanto al barman como a mí, nos daba absolutamente igual, ya que lo retransmitían en directo por la tele, pero somos gente que tiene potra. Miles de personas desplazándose para verlo bien y de repente nosotros lo tenemos delante, manifestándose en todo su esplendor y podemos observarlo gratis, porque hasta nos presta las gafas adecuadas la chica que sella loterías. ¿Será una señal? Jiji. Lo cierto es, que, desde el corazón del barrio, sin movernos de sitio, nos hemos eclipsado. Así que nos hemos mirado y sonreído. Ya tenemos tema de conversación para el día siguiente.

4 comentarios:

  1. Qué suerte...esa lotera!! Jiji

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  2. Pois claro que sí, Su: á contra vaise mellor! Sobre todo, considerando a chea de xente que -deseguro- tivo que presentarse ao día seguinte en oftalmoloxía.

    Eu vino coas gafiñas de marras na punta do peirao, como moit@s, só para decatarme de que a única percepción no momento álxido foi moi semellante a un deses filtros nostalxicos que veñen cos nosos móbiles para editar fotos.

    O meu eclipse é persoal e intransferible, e ven dado pola interposición de tanta xente perversa entre calquera día fermoso e máis eu.

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