el
suicidio_
El
suicidio es una conducta, no una enfermedad.
Lo sentía.
En demasiadas
ocasiones.
Lo más intenso,
lo perpetuo, dentro. El deseo de morir.
No lograba
definirlo del todo. Hoy, propósito firme. Mañana, propósito y
punto. Siempre, esa idea en mi cabeza.
Ni me lo planteaba
como algo obsesivo, era una etapa remediable, unas ganas, un algo
común a todos, una intranscendencia. Un nubarrón.
Error.
En cuanto me
tiraba el rollo autodestructivo, se hacía el silencio, se tensaban
como arcos, bromeaban con mi tara y cambiaban de tema y de local.
Conclusión:
Sólo es
concebible que uno que esté loco de remate, se mate.
Así que me
adentré en una nueva fase, barrenando sobre mi psicosis. Hasta pasé
consulta, pero nada. Resultó que no era, ni mucho menos, la patata
podrida de la pila.
Normal y
corriente, como vosotros.