"Para ser doblemente par, este año nos está saliendo un poco
revoltosillo :). Eso pienso mientras escucho Mad world y voy dejando atrás montones de bares cerrados,
camino del supermercado. Es lo que nos queda: comprar la cerveza por lotes y
bebérnosla mientras leemos, por poner un ejemplo, lo último de Juan Tallón. Ay,
qué tiempos aquellos en los que una podía circular libremente por la calle y
pisar varias mierdas de perro por el simple placer de aplastarlas, solo para poder decir: "hoy, es mi día de suerte". Ahora, aunque abarrotadas de chuchines, en las calles no se ve
una triste cagada a la que aferrarse. Es como si todos nos hubiésemos vuelto cívicos de repente. Y
es que, no delinquir para esquivar la multa, se ha convertido en la rutina más
emocionante del 2020. Quién nos lo iba a decir."