"Se llamaba como el café de la serie Friends y aquel día estaba casi
vacío. Era fin de semana y en la tele ponían Viva la vida. Mientras veía a Terelu, me tomé un café solo sin azúcar escuchando Crystal, de Of monsters and men. De
pronto, un hombre abrió la puerta desde fuera y le gritó a una chica que está
sentada en la barra: “a trabajar, venga, que es la cuarta vez que paso por aquí
y te veo ahí.” Ella le puso cara de perro, le enseñó el dedo corazón y le contestó:
“sube aquí y pedalea.” El camarero sonrió. Ella no. Hoy he pasado por delante. Han cerrado."